{"id":299,"date":"2024-11-22T22:45:20","date_gmt":"2024-11-22T22:45:20","guid":{"rendered":"https:\/\/saemisch.com\/wp-saemisch\/?page_id=299"},"modified":"2026-03-19T21:26:18","modified_gmt":"2026-03-19T21:26:18","slug":"exposicion","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/saemisch.com\/wp-saemisch\/exposicion\/","title":{"rendered":"Exposici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; fullwidth=\u00bbon\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.3&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb sticky_position=\u00bbtop\u00bb sticky_offset_top=\u00bb-210%\u00bb motion_trigger_start=\u00bbtop\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_fullwidth_slider _builder_version=\u00bb4.27.3&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb custom_padding=\u00bb||||true|false\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_slide content_tablet=\u00bb<\/p>\n<h2 style=%22font-size: 53px; font-weight: bold;%22>ERNST SAEMISCH<\/h2>\n<h3 style=%22font-size: 26px; font-weight: 600;%22>1902 &#8211; 1984<\/h3>\n<p>\u00bb content_phone=\u00bb<\/p>\n<h2 style=%22font-size: 40px; font-weight: bold;%22>ERNST SAEMISCH<\/h2>\n<h3 style=%22font-size: 24px; font-weight: 600;%22>1902 &#8211; 1984<\/h3>\n<p>\u00bb content_last_edited=\u00bbon|phone\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.3&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb header_level=\u00bbh1&#8243; header_font=\u00bb|600|||||||\u00bb header_font_size=\u00bb25px\u00bb header_line_height=\u00bb1.3em\u00bb background_enable_color=\u00bbon\u00bb background_image=\u00bbhttps:\/\/saemisch.com\/wp-saemisch\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/saemisch-banner-presentacion.jpg\u00bb background_enable_image=\u00bbon\u00bb custom_padding=\u00bb||||false|false\u00bb header_font_size_tablet=\u00bb25px\u00bb header_font_size_phone=\u00bb22px\u00bb header_font_size_last_edited=\u00bbon|desktop\u00bb header_line_height_tablet=\u00bb1.3em\u00bb header_line_height_phone=\u00bb1.3em\u00bb header_line_height_last_edited=\u00bbon|phone\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb sticky_transition=\u00bbon\u00bb][\/et_pb_slide][\/et_pb_fullwidth_slider][\/et_pb_section][et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.3&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb background_color=\u00bb#9ab3a9&#8243; custom_padding=\u00bb0px||0px||true|false\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_row column_structure=\u00bb1_4,3_4&#8243; use_custom_gutter=\u00bbon\u00bb gutter_width=\u00bb2&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.3&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb width=\u00bb100%\u00bb max_width=\u00bb100%\u00bb custom_padding=\u00bb0px||0px||true|false\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb1_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.3&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb custom_padding=\u00bb|||60px|false|false\u00bb custom_padding_tablet=\u00bb|||60px|false|false\u00bb custom_padding_phone=\u00bb|||60px|false|false\u00bb custom_padding_last_edited=\u00bbon|desktop\u00bb border_color_right=\u00bb#FFFFFF\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb3_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.27.3&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb background_color=\u00bb#6c8b7e\u00bb custom_padding=\u00bb|130px||40px|false|false\u00bb border_width_left=\u00bb2px\u00bb border_color_left=\u00bb#FFFFFF\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.3&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb header_font=\u00bb|600||on|||||\u00bb header_text_color=\u00bb#FFFFFF\u00bb header_font_size=\u00bb38px\u00bb text_orientation=\u00bbjustified\u00bb custom_padding=\u00bb60px||||false|false\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<h1>Presentaci\u00f3n<\/h1>\n<p>[\/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.27.3&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb header_5_font=\u00bb|600|||||||\u00bb header_5_text_color=\u00bb#000000&#8243; header_5_line_height=\u00bb0.8em\u00bb text_orientation=\u00bbjustified\u00bb custom_padding=\u00bb||60px||false|false\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; global_colors_info=\u00bb{}\u00bb sticky_enabled=\u00bb0&#8243;]<\/p>\n<p>La pintura de Ernst Saemisch me ha hablado de diferentes formas desde que la conoc\u00ed hace treinta a\u00f1os. Fue a trav\u00e9s de distintas exposiciones, de la convivencia con la familia Saemisch y, sobre todo, del privilegio de escuchar algunas de sus historias en la voz de su esposa Gertrudis Zenzes.<\/p>\n<p>Su pintura me mostr\u00f3 una b\u00fasqueda personal y una evoluci\u00f3n est\u00e9tica, necesariamente permeada por las experiencias que vivi\u00f3 al transitar por algunos de los cap\u00edtulos m\u00e1s devastadores y transformadores del siglo XX. Me result\u00f3 fascinante entender el camino que lo llev\u00f3 del arte figurativo al abstracto, impulsado por una inquietud fundamental: descifrar la esencia de las cosas y, en la cercan\u00eda con la naturaleza, su propio lugar en el mundo.<\/p>\n<p>La obra misma me guio por el relato que hab\u00eda que contar y su vida sirvi\u00f3 como hilo conductor de esta exposici\u00f3n.<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n comienza con las exploraciones de un joven, en la d\u00e9cada de los veinte, que capturan la vida cotidiana en la Alemania de la posguerra y la reflexi\u00f3n pict\u00f3rica del dolor por la muerte de su madre unos a\u00f1os antes. Su paso por la Bauhaus de Weimar y el encuentro con nuevas realidades al embarcarse como marinero en uno de los \u00faltimos barcos mercantes de vela. Durante este periodo es evidente la influencia del expresionismo en su trabajo, donde la fuerza de los trazos enfatiza las emociones.<\/p>\n<p>Al terminar la Segunda Guerra Mundial profundiza en las vivencias del dolor y en las atrocidades cometidas por el nazismo. Este es el punto de partida para una introspecci\u00f3n m\u00e1s amplia sobre el horror con una serie de obras de tem\u00e1tica oscura.<\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n del arte figurativo a formas m\u00e1s abstractas se observa de manera clara en la tercera sala, titulada <em>La b\u00fasqueda<\/em>. Es interesante que, en el tiempo que sigui\u00f3 a la reflexi\u00f3n sobre el dolor y la guerra, las obras se despojan de figuras humanas; es el pintor poniendo distancia de quienes cometieron estos actos. Al comienzo de esta sala hay un conjunto de paisajes urbanos, sitios desolados y melanc\u00f3licos donde las personas ya no tienen cabida. Como si se tratara de un paneo cinematogr\u00e1fico, que inicia con un plano abierto que muestra claramente los espacios para luego cerrar el foco en los elementos de la naturaleza, deja de lado a la ciudad hasta perderla. Ahora el centro es un \u00e1rbol cuyas hojas adquieren protagonismo para convertirse en el todo como si fueran vistas con un lente corto.\u00a0<\/p>\n<p>En la siguiente sala, la naturaleza es la protagonista de su obra, se convierte en su refugio y en ese entorno familiar \u2015la Selva Negra, los vi\u00f1edos en Sommerhausen y los Alpes\u2015 la abstracci\u00f3n se vuelve m\u00e1s arriesgada, las referencias concretas se van desintegrando en una interpretaci\u00f3n m\u00e1s subjetiva y madura. Los dibujos al carb\u00f3n de esta \u00e9poca crean una atm\u00f3sfera casi vivencial, con trazos vigorosos contrapuestos a la blancura del papel. La obra <em>Sombras de los p\u00e1jaros en la nieve<\/em> es como una premonici\u00f3n, despu\u00e9s de a\u00f1os de no representar figuras humanas o animales se aproxima al tema con las sombras que las aves producen sobre las rocas, como si nos anunciaran la etapa que est\u00e1 por venir: siete a\u00f1os dedicados a producir teatro en M\u00fanich durante los cuales deja de pintar.<\/p>\n<p>Es entonces cuando irrumpe en su vida el amor y el llamado a una nueva aventura de la mano de Gertrudis, una estudiante mexicana que revive en \u00e9l la temprana fascinaci\u00f3n que ten\u00eda, desde ni\u00f1o, por el arte prehisp\u00e1nico descubierto en un libro que le dio su padre. Juntos, Ernst y Gertrudis, emprenden el viaje a M\u00e9xico y ser\u00e1 en ese barco en donde comenzar\u00e1 a pintar de nuevo.<\/p>\n<p>En el estilo de Saemisch es visible un antes y un despu\u00e9s de su llegada a tierras mexicanas. A medida que se va nutriendo de la cultura y de los paisajes, su imaginario se puebla con nuevos habitantes. El ser humano vuelve a su pintura y no a trav\u00e9s del dolor, sino en armon\u00eda con la naturaleza, en un tono de misticismo optimista. Su obra adquiere una paleta m\u00e1s c\u00e1lida, distinta a la que hab\u00eda utilizado hasta ese momento.<\/p>\n<p>Los sujetos en sus piezas adquieren una calidad casi fant\u00e1stica, de seres mitol\u00f3gicos. Es notable c\u00f3mo el color de la obra cambia y se vuelve m\u00e1s intenso. En las series <em>Pesca<\/em> y <em>Pesca maravillosa<\/em>, plasma la escena cotidiana donde los pescadores en Veracruz lanzan las redes al agua, la luz que se refracta de las escamas de los peces los ba\u00f1a de color y termina por convertirlos en figuras triangulares.<\/p>\n<p>La serie <em>Abstracciones geom\u00e9tricas<\/em> es resultado de la madurez que fue adquiriendo como artista. Son obras \u00fanicas que no parten de una sucesi\u00f3n de reflexiones sobre un tema, sino que nacen desde la libertad propia de la forma y el color.<\/p>\n<p>Como cierre de la exposici\u00f3n, la serie <em>Cosmos<\/em> es una invitaci\u00f3n a la contemplaci\u00f3n. Se trata de un conjunto de obras que transmite calma y reconciliaci\u00f3n con el universo del que somos parte. A lo largo de su b\u00fasqueda formal y de su b\u00fasqueda espiritual, se fue despojando de formas concretas y de certezas. Para \u00e9l, cada obra era un salto al abismo y, estas \u00faltimas, son el resultado de quien ha entendido a la abstracci\u00f3n como un ejercicio fundamental de libertad.<\/p>\n<p>En este trayecto descubr\u00ed a un artista profundo y riguroso, coherente con su tiempo y con sus principios. Su legado es un vehemente testimonio del poder sanador del arte, no solo para quien lo contempla, sobre todo, para quien lo crea.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Eugenio Caballero <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Curador<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presentaci\u00f3nLa pintura de Ernst Saemisch me ha hablado de diferentes formas desde que la conoc\u00ed hace treinta a\u00f1os. Fue a trav\u00e9s de distintas exposiciones, de la convivencia con la familia Saemisch y, sobre todo, del privilegio de escuchar algunas de sus historias en la voz de su esposa Gertrudis Zenzes. 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